A medio vestir, escuchando tu respiración, sintiendo tus caricias, tu olor, sabiéndome Libre...
Te abracé, escuchaba el palpitar de tu corazón, cada vez más deprisa. Te miré, tu me sonreiste y yo te abracé más. Me sentí completa, en un mundo perfecto... Tú, como una sinfonía armónica, una línea curva totalmente perfecta, cuales pliegues de mi piel, perfectos para mí, adecuados y fabricados a mi medida.
Te confieso cerrar los ojos sonriente, abrazarte pero no concebir sueño, tal momento no debía desperdiciarlo con descanso sino para sentir el silencio contigo, escucharte nocturno, sentir tu respiración tan cerca de la mía, tu piel fundiéndose con la mía... estás hecho para mi. Para soñarte y despertar y verte a mi lado, llenándome de felicidad infinita la mañana. Recordando tus expresiones exhaustas, lujuriosas, orgásmicas y confidentes, caricias y besos interminables que dejan impregnadas mis sábanas y mi rincón como infinitos recuerdos de tu olor...
YeYi a 26 de Diciembre del 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario